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Golpe de estado a Perón – 1955 – La revancha en el territorio.

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Producido en septiembre de 1955 el golpe de estado que derrocó al presidente Juan Perón, Emilio Pessino y Filomena Centeno de Rojas, como integrantes de la Unidad Básica de Chos Malal, fueron obligados a entregar el edificio partidario a la Gobernación de Neuquén y a sacar toda propaganda y consigna referida al gobierno depuesto. En otros lugares del Territorio se produjeron situaciones similares que trajeron no pocos enfrentamientos, debido a los desmanes y ataques que sufrieron los emblemas del peronismo. En la ciudad de Neuquén un grupo de enfurecidos antiperonistas derribó el monumento a Eva Perón ubicado frente a la Catedral. En San Eduardo se desató un fuerte choque entre el administrador de la mina y los integrantes de la Unidad Básica, quienes se negaron a que los bustos a Eva y Juan Perón, erigidos en la plaza del campamento, fueran arrastrados con una soga por el medio de la calle. En Cutral Có, un número importante de militantes justicialistas, convocados a una suerte de pueblada, sacaron por sus propios medios el busto de la esposa del presidente destituido y, casi como un trofeo, lo pusieron a resguardo en la Unidad Básica. Felipe Sapag, entonces intendente de esa localidad, describe lo sucedido de la siguiente manera:

«Yo estaba de intendente de Cutral Có cuando estalló la Revolución Libertadora en el año 1955. Teníamos noticias que en todos lados había desmanes contra los que habían sido del régimen peronista. Sin embargo, había pasado una semana y no apareció nadie para que me fuera del municipio. En definitiva, como veíamos que habían roto bustos, propagandas, etc, y como estaba el monumento a Evita en Carlos H. Rodríguez y Avenida del Trabajo, juntamos un grupo de conocidos y gente amiga, unas 150 personas, y con la colaboración de un compañero que era albañil, sacamos el busto de Evita que era de bronce y lo llevamos dos o tres cuadras hasta el local del partido; allí cantamos con fervor y bronca la marcha peronista, lo dejamos depositado y quedó con un sereno. A los dos o tres días llegó un policía conocido de Neuquén a decirme que tenía que entregar el gobierno, así que yo le pedí la orden y me fui.»

Un grupo de enfurecidos antiperonistas derribó el monumento a Eva Perón ubicado frente a la Catedral en Neuquén Capital.
Un grupo de enfurecidos antiperonistas derriba el monumento a Eva Perón ubicado frente a la Catedral en Neuquén Capital.

En Neuquén asumió como Comisionado Federal el capitán de navío Ricardo Hermelo, quien destituyó a los integrantes de las comisiones de Fomento del Territorio y nombró nuevos funcionarios en su reemplazo. A pesar de ello, en algunas localidades como Cutral Có y Chos Malal, las autoridades salientes continuaron en sus cargos debido a que no fueron notificadas de su destitución, a pesar de haber pasado más de un mes desde la caída de Perón. Por esta razón, el comerciante de Chos Malal, Clemente Ordóñez, ansioso por ocupar el sillón de Diógenes Álvarez (comisionado municipal), envió al comisionado Hermelo una carta que no tiene desperdicio, con respecto al colaboracionismo de militantes radicales y al modus operandi de algunos intereses sectoriales.

«En la visita efectuada personalmente por el suscrito a esa Gobernación, el día 17 de octubre pasado, se me solicitó verbalmente la colaboración para Comisionado Municipal en la localidad, habiéndose impartido algunas directivas al respecto. Hasta el día de la fecha, no he recibido, ni ha llegado a la Municipalidad, ninguna comunicación, permaneciendo en funciones el anterior Comisionado Municipal señor Diógenes Álvarez. En la localidad, existe un malestar general, por el mantenimiento en sus funciones de las anteriores autoridades, lo que ya ha promovido reuniones de vecinos para solicitar a esa Gobernación las medidas pertinentes. En razón de la confianza dispensada al suscrito en la conversación mantenida con el Sr. Secretario, es que me dirijo, para hacerle conocerlo expuesto, creyendo conveniente la urgente designación de un Comisionado Municipal que encare de inmediato sus funciones para solucionar problemas imperiosos de orden local, entre los cuales se destaca el abastecimiento de carne a la población, artículo de primera necesidad del que se está careciendo en forma casi absoluta. Para que el Comisionado Municipal que esa Gobernación designe, pueda tomar una medida rápida y eficaz al respecto, es necesario igualmente, caducar el mandato de la Subcomisión de Abastecimiento local, que en la actualidad no toma ninguna medida por problemas de tal importancia. Ello lo atribuyo a que la misma se encuentra integrada por funcionarios y dirigentes del régimen depuesto, y se encuentran cohibidos en sus funciones. Referente a la designación del Comisionado Municipal, ya hice conocer mi situación personal al Señor Secretario y me sentirla igualmente honrado si la designación recayese en otra persona de más capacidad y alcance. Con las seguridades de mi más incondicional adhesión saludo al Señor Secretario con mi consideración más distinguida.”

Evidentemente, esta carta rindió sus frutos porque a los pocos días el mencionado Ordóñez recibió un telegrama en su domicilio donde se le comunicaba que había sido designado Comisionado Municipal de Chos Malal, en reemplazo de Diógenes Álvarez. El flamante delegado estrenó su cargo enviando al Comisionado Federal de Neuquén dos prolijos informes: uno, indicándole que la calle Eva Perón volvería a llamarse General Belgrano; y otro, anunciándole que había nombrado una comisión de «vecinos caracterizados», integrada por Luis Dewey, Clemente Chiappe, Oscar Molina, Bruno Mazzola, Stanley Izaguirre y Luis López, para que lo asesoraran en la tarea municipal.

Lejos de iniciarse un período de pacificación y hacerse realidad el lema “ni vencedores ni vencidos» pronunciado por Eduardo Lonardi cuando asumió como presidente de facto, se inauguró un período de revanchismo y violencia que ahondó aún más las heridas de la sociedad argentina. El justicialismo fue proscripto, se intervino la CGT, se dejó sin efecto la Constitución de 1949 y se dictó el decreto ley 4.161 que prohibía el uso de imágenes, símbolos, signos, expresiones significativas, doctrinas, libros, artículos, fotografías, himnos, escudos, etc, que hicieran alusión al partido depuesto. A fines de 1955 se llegó al extremo de secuestrar y hacer desaparecer el cadáver de Eva Perón. En reacción a estos atropellos, a mediados del año siguiente, un grupo de civiles y militares encabezaron una rebelión contra el gobierno militar que fue sofocada a los pocos días y sus líderes principales condenados a muerte.

Aunque en el ámbito regional no se llegó a ese nivel de represión, los intentos de desperonizar la sociedad no estuvieron ausentes. Se detuvo al gobernador Pedro Quarta y a sus principales funcionarios, y se les inició una minuciosa investigación sumaria por malversación de fondos. Se aplicaron medidas disciplinarias, traslados y cesantías a numerosos obreros y empleados de empresas y reparticiones nacionales que simpatizaban con el gobierno peronista.

Comenzaron con  ello  persecuciones  y desplazamientos no ya solamente de las autoridades municipales como puede haber sido en el  caso  entre otros de  Felipe  Sapag  y  Amado  Sapag  como  intendentes  de  Cutral  Có  y  Zapala respectivamente, sino que se separaron de sus puestos de trabajo de la esfera estatal, a militantes peronistas, entre ellos varios docentes de la educación pública: El 27 de octubre de 1955 mediante un Decreto Gubernamental se decide suspender en sus funciones a distinto personal que había actuado en el gobierno anterior contándose entre ellos a Pedro Víctor García, Director de la Escuela Primaria 125; Antonio Cucurullo, maestro de la Escuela 121; Dr. Eduardo Sangalli Dupuy, Jefe de la Zona Sanitaria; Nélida Alvarez del Pin, maestra en la Escuela 61; Eduardo Agapito Cortez Rearte, Director de la Escuela Primaria 121; Alfredo De Martín, empleado del Banco Hipotecario Nacional; Luis Antonio José Alonso, técnico del Banco Hipotecario Nacional; Leonor Di Rago, Empleada Jefatura Zona Sanitaria y Remedios López de Piombo, Ayudante de Gabinete Escuela Nacional; Ramón Nicolás Carrizo Bognagatti, Director de la Escuela N° 1 de Zapala.

 


Fuentes:

  • Chos Malal, entre el olvido y la pasión – Historia de la primera capital del Neuquén, desde sus orígenes hasta los años 70 – Carlos Aníbal Lator – Cecilia Inés arias – María del Carmen Gorrochategui – Daniel Esteban Manoukian
  • Los orígenes del Movimiento Popular Neuquino en la Provincia del Neuquén de Demetrio Taranda

 

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