Dieciocho años después de aquel pase gol para Caniggia en el partido con Brasil en el Mundial de Italia 1990 luego de una muy buena jugada individual, pese al intenso dolor en el tobillo de su pierna izquierda que venía arrastrando desde el inicio del torneo, Diego Maradona enfrentaría nuevamente a una selección verdeamarelha pero en otras condiciones, y en un muy distinto campo de juego al de aquella tarde gloriosa en el estadio de los Alpes en la ciudad de Turín.
Ese nuevo (otro) clásico sudamericano, uno de los encuentros con más rivalidades a nivel selecciones del mundo, se jugaría en el Estadio Ruca Che, ubicado en el oeste de la ciudad de Neuquén. El nombre de este estadio cubierto multipropósito, inagurado en 1995 en ocasión del Torneo de las Américas de básquet, proviene de las palabras mapuches ruka (casa) y che (gente) y significa “La casa del pueblo”. En ese estadio se jugaría en octubre de 2008 los dos encuentros de Showbol entre Argentina y Brasil, con la presencia de Maradona.
El showbol, al que se conoce también como fútbol rápido o fútbol indoor es un deporte mezclado con el fútbol tradicional y el fútbol sala. Tiene la característica de que el balón está en constante movimiento ya que el campo de juego está delimitado por una pared. Los partidos se disputan en escenarios bajo techo, se juegan dos tiempos de 25 minutos cada uno, con una pausa de 10 minutos. La superficie del terreno de juego es de césped sintético y el mismo es cercado, impide por tal motivo que el balón salga por los laterales, como así también al costado de los arcos. La medida de la cancha es de 42 por 22 metros y cada equipo se compone por 6 o 5 jugadores por cada lado.

El showbol se juega con siete integrantes por equipo (seis de campo más el arquero) durante dos tiempos de 25 minutos, con un intervalo de 10.
Como atractivo, no hay interrupciones, porque la pelota no sale al lateral salvo cuando pasa por encima de los paneles.
Este deporte vio su nacimiento en México en la última mitad de los años ’60 y en los ’70 llegó a los Estados Unidos y de esa manera se expandió a otros países donde se crearon ligas profesionales.
En septiembre de 2008 tuvo lugar en las instalaciones del Casino Magic de Neuquén el lanzamiento de este espectáculo de fútbol con la presencia de autoridades del gobierno provincial, entre los que se contaba con el ministro de Gobierno, Educación y Cultura, Jorge Tobares; de Desarrollo Social, Walter Jonsson, y el subsecretario de Deportes, Luis Sánchez. Junto a ellos se encontraba el ex futbolista, Alejandro Mancuso, uno de los organizadores y animador permanente del showbol.
El periodista Sebastián Busader, quien entonces escribía en el diario Río Negro, contó que el showbol pudo realizarse en Neuquén de la mano del empresario Néstor López y el gobierno de la provincia de Neuquén, luego de haber recorrido diferentes partes del mundo, y por expreso pedido de Maradona, gran cantidad de ciudades del interior del país
En un artículo titulado “Un show para pocos”, Busader escribió que el desembarco del showbol en la región había provocado numerosos cuestionamientos y críticas. “El gobierno neuquino, mediante la empresa estatal Ecydence (Emprendimientos Culturales y Deportivos Neuquinos S.E.), decidió financiar el desembarco de Diego Maradona y su troupe desembolsando 500 mil pesos”, precisó el periodista.
Comentó que durante la conferencia de prensa, que se había realizado en el Casino Magic para lanzar el espectáculo futbolero, el subsecretario de Deportes Luis Sánchez justificó la determinación afirmando que el evento “será un buen negocio que permitirá destinar las ganancias (estimó en 100 mil pesos) para fortalecer planes deportivos’».
En su artículo, Busader explicó que el showbol aterrizó en la zona “por gestiones de un tercerizador llamado Néstor López, que hace un tiempo quiso gerenciar el Deportivo Roca y no pudo, y al que tampoco le fue muy bien cuando intentó ubicar en clubes de primera división a algunos jugadores de Cipolletti”. Agregó que este empresario “que se jacta de tener llegada al inefable ministro de Planificación Julio De Vido, fue el nexo entre Tobares y el showbol, que tiene como cara visible a Alejandro Mancuso”. “Ahora, aparentemente por cuestiones de infraestructura, se analiza con mucha firmeza que la fecha del 12 de octubre (que debería ser en el Gimena López de Roca) también se juegue en el Ruca Che. ¿Pondrá otro medio millón el gobierno de Jorge Sapag? Nadie habla del tema aún. La otra pregunta es ¿se trata de un evento para acercar la comunidad al deporte? Es que no hay que olvidar que las entradas, por lo que se dice hasta ahora, no bajarán de los 120 pesos”, concluyó el periodista del diario.
Mancuso se formó en las inferiores de Ferro, donde debutó en primera, pero se afianzó en el medio campo de Vélez Sarsfield. Luego pasó por Boca, vistió la camiseta de la selección nacional en la Copa América 1993 y en el Mundial 1994, donde jugó dos partidos y por último jugó en los equipos brasileros de Palmeiras y Flamengo. Regresó a la Argentina para jugar en Independiente, pasó por el Badajoz de España y finalizó su carrera como futbolista en 2001 en el Bella Vista de Uruguay.
A mediados del 2000, Mancuso fue uno de los impulsores del Showbol en Sudamérica junto a otros ex jugadores como el chileno Iván Zamorano y el colombiano Carlos Valderrama. La muy buena relación entre Mancuso y Maradona empezó en el Mundal de Estados Unidos 1994 donde compartieron el plantel dirigido por Alfio Basile y se fue afianzando con el paso del tiempo que provocó que el 10 se sumará a este espectáculo deportivo.
La expectativa que se generó en torno a la llegada de Maradona a Neuquén fue enorme y que se agotaron las entradas para el partido del jueves 9 y la revancha que se jugó el domingo 12.
Las entradas no eran para nada económicas ya que las más baratas, en las cabeceras del estadio, costaban 120 pesos (35 dólares aproximadamente), mientras que 200 pesos (59 dólares) las plateas y en los laterales, el valor ascendía a 160 pesos (48 dólares). Un salario mínimo en esos momentos en Argentina rondaba los 1200 pesos. Unas 5.000 pagaron su entrada para ver otra vez con la pelota en sus pies a Maradona en el estadio cubierto emplazado en pleno corazón del barrio San Lorenzo Sur.
En un principio la revancha se iba a disputar en el gimnasio Gimena López de la localidad rionegrina de General Roca pero el gobierno de Neuquén aceptó financiar los dos espectáculos y de esta manera abrir las puertas del Ruca Che para el genio del fútbol mundial y sus compañeros. Las autoridades del gobierno señalaron que la decisión fue tomada por “cuestiones operativas” ya que el Ruca Che “ofrece mejores condiciones de seguridad».

La presencia de Maradona, y la de los demás jugadores argentinos y brasileños marcaría un hito en la historia de este estadio emblemático de la Patagonia.
Un equipo de técnicos montó la cancha de 22 x 42 metros de césped sintético, rodeada por una pared perimétrica de acrílico resistente que permite a los espectadores tener una visión muy amplia del juego y a la vez estar muy cerca de los protagonistas.
************************
Maradona llegó a Neuquén junto al resto de los jugadores argentinos el 8 de octubre, un día antes del partido. Posteriormente brindó una conferencia de prensa. Tenía 47 años, un físico no impecable pero bastante aceptable. Durante la conferencia de prensa anunció que iba a ser abuelo. Gianina, la hija menor del astro del fútbol argentino, de 21 años, estaba en pareja con Sergio “Kun” Agüero, por entonces delantero del Atlético de Madrid. El niño fue llamado Benjamín, nació el 19 de febrero de 2009 en la clínica Montepríncipe de Madrid, en España, y convirtió a Maradona en abuelo por primera vez.
“Lo que despertó en los neuquinos la presencia de Maradona fue tremendo. Durante los cinco días hubo permanentemente gente afuera del hotel epserando para verlo”, contó Luis Sánchez, subsecretario de Deportes del gobierno provincial. El funcionario recordó que cada paso que daba Maradona lo acompañaba a todos lados un hombre joven de gran porte físico. Sánchez pensaba que era uno de los custodios del 10 pero después le confirmaron que era el hermano de Verónica Ojeda, una mujer con la que Maradona comenzó una relación en 2005 y que ocho años después tuvieron un hijo que llamaron Diego Fernando. “Lo habían mandado a custodiar a Diego para que se porte bien”, acotó Sánchez..
Antes del partido entre Argentina y Brasil, para darle un clima de fiesta previa, se disputó un encuentro preliminar entre Independiente de Neuquén y Cipolletti. Legendarias figuras de estos dos grandes equipos del fútbol del Alto Valle aportaron la emoción propia de un clásico cuyo resultado fue victoria del equipo rionegrino por 11 a 9.
El primer duelo entre Argentina y Brasil fue empate 6 a 6 ante más de 5.000 personas que vibraron con la figura de Maradona que como señaló el periodista del diario La Mañana de Neuquén “despertó el delirio de los neuquinos, muchos de los cuales lo pudieron ver por primera vez con una pelota en los pies”. Para el cronista el Ruca Che “no latió, tembló, con un show inolvidable” tanto dentro como fuera de la cancha.

En las tribunas se podían ver infinidad de camisetas de Boca y la selección. Los colores azul y amarillo, y el celeste y blanco pintaron la mágica noche en el Ruca Che.
Entre los “trapos” que colgaban de las gradas del Ruca Che hubo dos que no pasaron desapercibidas. “Perdón Chizzo, hoy juega el Diego”, escribió un fanático de la banda de rock La Renga que ese mismo día se presentaba en el predio de Fasinpat (ex Zanon). De esta manera, el joven le pedía disculpas a Chizzo Nápoli, cantante, guitarrista y líder de la banda por elegir disfrutar de las gambetas del Diez.
Pero hubo una que se distinguió entre todas, y que llamó la atención de todos los espectadores, incluso de quienes tuvieron a su cargo la transmisión del partido para el canal Fox Sport, el relator Bambino Pons y el comentarista Hector “Bambino” Veira.
La bandera fue una de las primeras en ser colgadas en las gradas de la tribuna del Ruca Che. Fue hecha por Diego Koon, un neuquino que en ese entonces tenía 27 años, hincha fanático de Independiente y presidente de la Peña Roja Neuquén y que en su cuenta de Twitter se presenta como “Hincha del Rey de Copas. Amo a Messi pero como Diego no habrá”.
“La leyenda continúa Dios va a ser abuelo” rezaba la bandera que hizo Diego con la ayuda de su mujer.
“La realidad es que todo terminó siendo mucho más de lo que yo podía soñar”, resume al recordar ese momento.
Diego volvió emocionado al verlo a Maradona ese jueves en el primer partido jugado en el Ruca Che. Su mujer le preguntó si había llevado alguna bandera. No, le respondió “Mi mujer me dijo, palabras más palabras menos, ‘Qué amargo sos, ni siquiera una bandera llevaste al partido’”. De inmediato le propone ayudarlo para confeccionar una y así llevarla a la revancha contra Brasil. “Pensate una buena frase, no le vayas a poner ‘Diego, sos el mejor… o alguna otra cosa por el estilo”, le dijo.
“Justo ese semana se había conocido la noticia del embarazo de Giannina, la hija de Diego. Entonces se me ocurrió escribir en la bandera ‘’La leyenda continúa Dios va a ser abuelo’. Ese domingo fui el primer espectador en ingresar al Ruca Che. La colgué justo arriba del banco de suplentes de Argentina. Un rato después a Diego le hacían una nota en el vestuario que se escuchaba por los altoparlantes del estadio y en un momento Bambino Pons le dice: ‘Diego, cuando entrés a la cancha prestá atención porque hay una bandera que te va a emocionar mucho’. La gente que estaba a mi alrededor me empezó a palmear, yo no lo podía creer, trataba de no emocionarme”, contó.
La emoción era tan grande que en ese momento como si se tratara de una película le aparecieron al joven neuquino imágenes de Maradona alzando la Copa del Mundo en el Estadio Azteca de México en 1986, el pase-gol a Cannigia frente a Brasil y el llanto inolvidable al caer en la final ante Alemania en el Mundial ’90, las mañanas de domingo frente a la pantalla viendo los partidos del Nápoli por Canal 9.
Cuando Maradona entró al campo de juego fue tanto el griterío que se paró delante de la platea y dijo varias veces la palabra “¡Impresionante!”. Allí estaba el portador de aquella emblemática bandera quien aún recuerda la sonrisa que tenía dibujada en su rostro Maradona cuando se alineó junto al resto de los jugadores para cantar los himnos. Después Maradona se acercó hasta donde estaba colgada la bandera, la señaló y se llevó el puño al corazón.
El joven neuquino volvió a estallar de emoción cuando Maradona hizo un gol de tiro libre y volvió a señalar la bandera. “Obviamente no me estaba dedicando el gol a mí sino, seguramente, a ese niño que lo iba a convertir en abuelo”.

Unos años después, Diego Koon inauguró su cuenta de Twitter y le envió a Giannina una foto de aquella bandera colgada en la tribuna del Ruca Che. Su intención era enviársela a Maradona. Giannina recordó la bandera, “Cómo no me voy a acordar de tu bandera. La veo y lloro”, le escribió la segunda hija que tuvo el 10 con Claudia Villafañe. Diego quería enviársela a Maradona, pero nunca la pudo tener en sus manos.
Pero en el recuerdo de Diego Koon quedará esa hermosa sensación “de haberle devuelto al menos una de las sonrisas que él me provocó como jugador”.
El primer gol del partido contra Brasil en el Ruca Che llegó a los 5 minutos, con la mejor jugada del conjunto albiceleste. Mancuso trepó por derecha, Diego la siguió y Almeida recibió el pase justo para darle de derecha y clavarla en un palo. El empate brasileño fue de Paulo Sergio que metió un derechazo terrible casi de mitad de cancha ante la sorpresa del arquero argentino Sergio Goycochea. Después un tiro libre de Andrei puso las cosas 1-2.
El empate argentino llegó en los pies del ex Vélez, José “Turu” Flores al rematar una pelota que había quedado boyando en el área. Todo se desarrollaba vertiginosamente, sin respiros y con algunas piernas fuerters.
En una pelota detenida, manejada por Maradona, Mancuso buscó el arco y Borrelli la pescó justo para el 3-2. Pero de inmediato llegó el empate por intermedio de Viola.
Antes del minuto de juego del segundo tiempo, tras un tiro libre de Diego que dio en la barrera, Almeyda venció a Zeti. De inmediato llegó el empate con el gol de Cléber.
Las principales ovaciones se las llevaba Maradona pero también Goycochea ante cada atajada o la perseverancia del “Beto” Acosta para intentar superar a los defensores brasileños.
Faltando seis minutos para el final, Maradona desequilibró por derecha metiéndole un pase para que Flores decretará el 5-4. El pase maradoneano provocó una ovación que desbordó las gradas del Ruca Che. Pero la alegría duró poco cuando Djalminha derrotó a Goycochea y el esfuerzo de Soñora para impedir el tanto.
En tiempo de descuento, el Ruca Che volvió a vibrar cuando Maradona convirtió en gol un penal contra Borrelli. Los ecos del grito de gol de Maradona con los neuquinos no habían cesado cuando en la siguente jugada Viola clavó con una majestuosa chilena el empate en 6.
Al terminar el partido, Maradona agradeció el apoyo de la gente y se despidió con un mensaje: “Los espero el domingo”.

La revancha se jugó el domingo 12, ante más de 5.500 espectadores que disfrutaron de un gran partido, intensamente disputado hasta el pitazo final del árbitro Claudio Martín en la que la selección encabezada por Maradona cayó derrotada por 8 a 7.
Argentina se puso rápidamente en ventaja logrando un 3 a 0 antes de los diez minutos del primer tiempo con goles de Alberto “Beto” Acosta (2) y Maradona de tiro libre. De a poco los brasileños fueron acercándose al marcador hasta ponerse 6-5 en la mitad de la segunda parte. Fue un ida y vuelta constante, con situaciones de gol en los arcos custodiados por Sergio Goycochea y Zetti, quien luego fue reemplazado por Robertinho.
Los goles argentinos fueron marcados por Alberto Acosta, en tres oportunidades; Fernando Cáceres (2), Maradona y “Turu” Flores. Mientras que Emerson, Oséas, Axel, Viola, Djalminha, Paulo Sergio (2) y Andrei anotaron para el elenco visitante.
Además de Goycochea, en el conjunto albiceleste jugaron Gabriel Amato, Alejandro Mancuso, Matías Almeyda y Luis Alberto Carranza, entre otros.
En ambos encuentros Maradona no sólo festejó y gritó los goles argentinos con la parcialidad neuquina sino también hizo gala de su habilidad con la pelota en los pies.
Desde el costado de la cancha se podía observar a un joven dando indicaciones a los jugadores argentinos. Era Gustavo Pitasi, el entrenador del seleccionado nacional de Showbol. Llegó a ocupar ese lugar por su amistad con Mancuso. De pasado como jugador en las divisiones inferiores de Vélez, Arsenal, Deportivo Armenio, entre otros equipos del ascenso se convirtió en el último entrenador de la carrera de Maradona.
Se calzó el buzo de DT durante unos amistosos jugados ante Brasil unos años antes. Por su amistad con Mancuso, un día antes de jugar en Brasilia y sin la presencia de un entrenador, éste le preguntó a Maradona si le parecía bien que Pitasi fuera el técnico. El Diez aceptó enseguida y se incorporó.
Para Pitasi dirigir al mejor de todos los tiempos era un gran sueño porque “yo veía a Diego por televisión y me emocionaba”. También era consciente del compromiso que esto implicaba porque Maradona, según el DT, “no quiere perder a nada”.
«No sé si seré el último entrenador de Maradona, ojalá que no. Creo que no soy conciente de que estoy dirigiendo al más grande de todos. La verdad es que una satisfacción muy grande», dijo.
Explicaba que por la intensidad con que se juega el showbol nunca le había temblado el pulso en sacarlo un rato de la cancha. «Los cambios con él son más que nada físicos y cada vez que está por entrar de nuevo me pregunta por quién, esto lo digo porque él es el dueño de este show”.
Dieciséis días después de aquella revancha contra Brasil en el Ruca Che, precisamente el 28 de octubre, Maradona se reunía con Julio Grondona, presidente de la Asociación del Futbol Argentino (AFA) y Carlos Bilardo en un departamento de Puerto Madero donde le ofrecerían conducir a la selección argentina, en plenas eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Sudáfrica 2010, tras la renuncia de Alfio Basile.
«¿Cómo me siento hoy, después de esto? Como los días que nacieron mis dos hijas. Para mí es un honor y es cumplir un sueño poder estar como técnico de la selección al lado de Carlos (Bilardo)», dijo el Diez que se calzó el buzo de DT con el escudo de la AFA.
Pablo Montanaro
Más Neuquén es una publicación declarada de interés por el Congreso de la Nación (355-D-20 y 1392-D-2021 / OD 391) y la Legislatura del Neuquén (2373/18), por su aporte al conocimiento e historia del Neuquén.
Fuente:
“Toda la magia del 10 en el Ruca Che”, de Pablo Montanaro. Del libro Un D10S en la Patagonia, por Fabricio Abatte, Jordi Aguiar Burgos, Rodolfo Chávez, Pablo Montanaro y Sebastián Sánchez. Ediciones Fuerte al Medio, 2023
¿Te gusta la historia neuquina? ¿Tenés algo que contar o compartir y querés colaborar con Más Neuquén? Entonces hacé Click Aquí
También podés ayudarnos compartiendo este artículo en las redes sociales.



